El escándalo Giuffré que revolvió el
orden de los capuchinos, el deseo de rehacerse económicamente con las
ofertas que cotidianamente llegaron a padre Pio, la influencia funesta de
mons. Bortignon, y otra ancla, crearon todos los presupuestos de un nuevo
motivo de sufrimiento para el fraile de los estigmas.
El 22 julio del 1960 el Santo Ufficio, actualmente Congregación por
la Doctrina de la fe, elige a mons. Carlo Maccari como Visitador
apostólico del convento de S. Giovanni Rotondo y de la Casa Alivio del
Sufrimiento. Mons. Maccari llega a san Giovanni Rotondo el 29 de julio. Su
visita acaba el 2 de octubre del mismo año.
Llegado a S.Giovanni Rotondo, mons.
Maccari ordena enseguida la anulación de todos los programas de los festejos
del jubileo sacerdotal de Padre Pio, que habría caído el 10 de agosto. Luego
vuelve a Roma para no turbar, con su presencia, la celebración.
Los hijos espirituales de Padre Pio informaron, en precedencia, los
obispos italianos de su Quincuagésimo sacerdotal y de cada parte llegaron
cartas y telegramas de felicitación. El cardenal de Milán, monsignor Montini,
futuro pontífice Paolo VI, mandó una carta escrita personalmente, rebosante
de cariño y de consideración. El mismo hizo el cardenal Lercaro
arzobispo de Bolonia.
Llegaron 79 testimonios de obispos italianos junto a la del obispo
de Chigago, en los Estados Unidos.
Ahora, a pesar de todo, un grupo de laicos e hijos espirituales de
padre Pio logran realizar, entre muchas dificultades, una publicación
comprendente los testimonios de cariño de algunos cardenal, 79 obispos y de
ilustres personajes como Riccardo Bacchelli, Piero Bargellini, Nino
Salvaneschi, Lorenzo Bedeschi, Luigi Gedda y el inglés Graham Green.
El libro se titula: "Cincuenta años de sacerdocio - A. Padre Pio -
Homenaje de sus hijos espirituales esparcidos por el mundo".