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MILAGROS EXTRAORDINARIOS

HISTORIAS CASI INVEROSÍMILES SI NO SE TRATARA DE PADRE PIO 

   El primer documento que señala a los grupos de ruego como a "grupos de fieles que se han propuesto de rogar junto" es del 1949 .  El documento proviene de la Casa Alivio del Sufrimiento y ya indica la que es la fisonomía de los "grupos": "una vez o dos al mes se  reúnen; asisten a la santa misa, se acercan a los santos sacramentos y recitan en común el santo rosario... ". 

   Estaremos bien encantados - se lee en la revista "La Casa" - si estos grupos se multiplicaran, posiblemente bajo la guía de un sacerdote", La Casa, septiembre de 1949, p.6 en, número de septiembre de 1949, en Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, Y. Padre Pio, S.Giovanni Rotondo, pág. 350. 

   Pero será el 5 de mayo de 1966, dos años antes de su muerte, que Padre Pio hablará a los grupos de ruego le juntas a S. Giovanni Rotondo de cada parte de Italia y el mundo. invitándolos solemnemente a acercarse a la "Casa" del Alivio e indicándolos como "las posiciones avanzadas de esta Ciudadela de la caridad, viveros de fe, focos de amor, en los que el propio Cristo está presente cada cuál volada se reúnen por el ruego y el ágape eucarístico, bajo la guía de sus pastores y directorios espirituales [.....] 

   Es el ruego - solemnemente Padre Pio dirá - esta fuerza unida de todas las almas buenas, que mueve el mundo, que renueva las conciencias, que lo sustenta, que conforta los dolientes, que cura a los enfermos, que santifica el trabajo, que eleva la asistencia sanitaria, que dona fuerza moral y la cristiana resignación al humano sufrimiento, que esparce la sonrisa y la bendición de Dios sobre cada languidez y debilidad", Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, Y. Padre Pio, S.Giovanni Rotondo, pág. 350-351. 

 

HISTORIAS CASI INVEROSÍMILES SI NO SE TRATARA DE PADRE PIO 

   Estamos en la segunda guerra mundial y el epílogo ya está a la puerta. El ejército americano empieza a Avanzar de la sur Italia hacia Norte. Apulia es una de las primeras regiones a ser liberada de los Aliados y a S.Giovanni Rotondo empiezan a llegar los soldados ingleses y americanos, atraídos por la fama de Padre Pio. A acogerlos en la ciudad del Gargano es Mary Pyle, hija espiritual de Padre Pio.  Su gran Casa, construida poco lejana del convento, es el único lugar donde los romeros que le llegan a S.Giovanni pueden comer y descansar. No hay todavía hoteles y Mary  el "americana", como es llamada, acoge todos en un un clima de evangélica hermandad. 

   El interés de los militares aliados para Padre Pio es agigantado por algunas historias que circulan en las bases Aliadas de Foggia y Bari. Algunos pilotos cuentan que, "durante sus misiones en los cielos del Gargano, vieron frente a su avión la figura de un fraile con los brazos abiertos, casi a querer impedir que dieran para bombardear la zona del promontorio Garganico. Y sus aviones, sin que nadie hubiera intervenido sobre los mandos, cambiaron ruta. Vueltos a tierra asustada, aquellos pilotos refirieron su increíble experiencia y alguien les habló de Padre Pio. Llevados él a San Giovanni Rotondo y, el Padre viendo, le reconocieron en él al misterioso fraile que hizo cambiar ruta a sus aviones. Estos cuentos, hechos de más pilotos, impresionaron. Y muchos soldados, de varias naciones y de religiones diferentes, le llegaron a S.Giovanni Rotondo." (Renzo Alegres) A. tú por ti con Padre Pio, Mondadori Editor, pág. 130)    

   Parece extraño, increíble, imaginar a Padre Pio balancearse con los brazos abiertos en el aire de frente a un ventilaré, para impedirle bombardear el Gargano. Pero aparte que estos episodios son contados sobre varias, acreditados, biografías sobre Padre Pio, El hecho que el Padre pueda plantarse de frente a un avión en vuelo, ido ciertamente atribuido a aquel fenómeno de la bilocación que, de manera tan extraordinaria, ha señalado su vida. De este fenómeno han escrito todos los libros le dedicados a Padre Pio. 

   Pero es recordarlo bien una vez más que con la bilocación el Padre se encuentra en el mismo tiempo en dos lugares diferentes. "En un lugar está presente con el propio cuerpo; en un otro es operante, asumiendo una figura espiritual completamente parecida al propio cuerpo", Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, Y. homónimas, S.Giovanni Rotondo, pág. 191. 

   Pero nadie puede hablarnos mejor de quién vive la bilocación. Y, en nuestro caso es el mismo Padre Pio que en una carta escrita el 11 de diciembre de 1918 a Rosinella Gisolfi, así señala brevemente, con la usual discreción a una su bilocación de que se ha beneficiado justo esta su hija espiritual: 

   "Es por amor que Él, [Dios] te pruebas, es por amor que Él le permitió a su indigno ministro de estarte parecido en una de estas noches pasadas. Y lo todo fue permitido por Él para confortarte, para levantarte, para animarte a la dura prueba", Padre Pio de Pietrelcina, Epistolario, III, p.526. 

   También el regalo de los idiomas hace parte de la extraordinaria riqueza de carismas y regalos místicos que Dios le ha prodigado abundantemente a este humilde fraile del Sannio. En el mismo período en que circulan los extraños cuentos de los aviones sobre el Gargano, "Cuatro oficiales americanos, de religión protestante, llegan de Foggia acompañados por un intérprete. El Padre se pone hablando con ellos. Se expresa, como siempre, en dialecto napolitano o bien Beneventano, formulando preguntas a que los soldados contestan en su lengua. Al término de la conversación los militar se inclinan reverentes y le besan la mano. Cuando el Padre se aleja, se dirigen a su intérprete diciendo: "Pero como habla bien la lengua americana, Padre Pio". Y allí el intérprete mira se asombrado porque sintió solamente del Padre expresiones dialectales", Renzo Alegres, A. tú por ti con Padre Pio, Mondadori Editor, pág. 130. 

   En los hechos que acompañan la liberación del Sur de Italia de parte de los Aliados, Apulia se transforma en zona de refugio. Cada día le llegan a S.Giovanni Rotondo los refugiados del Norte italia y los soldados del ejército de liberación. No sólo los católicos, sino también los protestantes, por autorización especial de Pio XII pueden asistir a la misa de Padre Pio. Muchos de este últimos se convierten al catolicismo, haciéndose bautizar por Él. Entre los muchos mílites americanos y de otras naciones, son lógicamente millares los fieles italianos que se dirigen a Padre Pio para preguntar un ruego, una gracia, de los seguros sobre sus parientes en guerra. Tratándose de noticias riguardanti personas que el Padre no conoce y que se encuentran en los lugares más distintos de Italia y el mundo, se puede intuir como la expectativa de la gente siempre es aquella de tener a una respuesta profética, una garantía que el pariente, el pariente está vivo. Pero no siempre Él da una respuesta exhaustiva, no siempre sà o es a lo corriente. No si no la siente, a veces, de siempre dar una respuesta que calmas la turbación y la inquietud de los que se dirigen. En su franqueza y sencillez dice aquél que sà. Por el resto siempre invita a rogar y esperar. "Usted, está vivo", "Volverá", o todavía: "Esperadas y esperadas". "Rogáis, rogáis" o bien: "No sé nada" (Yves Chiron) Padre Pio, Una Calle de misericordia, Ediciones Paulino, pág. 243. 

   Los santos, también los más grandes, los que viven plenamente inmersos en lo sobrenatural y por lo tanto en la comunión mística con Dios, tienen destellos de profecía, de los momentos de luz en los que el Dios les permite de comunicar lo que Él quiere, por el bien de las almas, y por lo tanto también de las profecías, dar respuestas a quién, en la ansiedad y en el dolor, espera una palabra de consuelo, de esperanza o de certeza. Pero no es siempre así. Hay momentos en que los santos no pueden dar alguna respuesta. Sólo quién quiere hacer trampas puede permitirse de decir de saber todo. Padre Pio, en cambio, lo que sà lo dice, lo que ignora no lo dice, solicitando a rogar y esperar, porque Dios puede realmente todo. Pero más que hablar, padre Pio actúa, obra donde su presencia sea invocada. También lejano de S.Giovanni Rotondo. Muchas personas, entre cuyo muchos soldados, han testimoniado de ser salvados a un peligro gracias a su protección. Hay un episodio ocurrido durante los bombardeos de Pescara. Un grupo de personas se ampara a la planta bajo de un edificio de cuatro planes y aquí, con el corazón en alboroto por los continuos estallidos, llora y ruega teniendo en mano una foto de Padre Pio y gritando: "Padre Pio sálvanos!". De repente una bomba toma en lleno el edificio, desfondando el cuarto plan y luego el tercero, el segundo, lo primero, llegando como un estruendo de trueno a planta bajo, justo dónde se encuentra este grupo de personas que ruega. "Padre" Pio salvanos! las palabras de todo semejan preceder el estallido. Pero el mecanismo no estalla, cfr. Yves Chiron, Padre Pio, Una Calle de misericordia, Ediciones Paulino, pág. 244. 

   Alguien podría torcer el morro frente a estas invocaciones revueltas a Padre Pio. Es Dios que obra: este lo sabemos todo. Pero Dios quiere también obrar en el nombre de de sus hijos que, en la humildad y en la sencillez de corazón, se encomiendan totalmente a Él y por Él viven, "OFRECIDOS" por toda la vida, correspondiendo a su Amor infinito con el amor ardiente de su corazón. 

   Padre Pio consigue mucho de Dios porque dona mucho a Él.  Él quiere  a Dios con todo el amor con que es posible a un hombre querer Dios. Y su amor aún más es hecho creíble por los sufrimientos de cada tipo que hacha hasta elevarle en el abandono total a Cristo. Una ulterior motivación de las maravillas obradas por Dios en el nombre de Padre Pio viene allí de algunos testimonios de Padre Agostino de S.Marco en Lamis su Director espiritual, que en el convento de Venafro, estuvo presente a algunos éxtasis del joven Padre Pio, en el período que va de fino octubre - primeros de diciembre del 1911. Aquí, en la localidad de Molisa, Padre Pio cayó enfermo y por 21 días no pudo hacer nada ni comer nada. Sólo la comunión logró hacer. Y aquí los superiores llegaron a descubrir por la primera vez los fenómenos extraordinarios que acompañaron su vida. Se trató no sólo de asaltos furibundos y tentaciones de lo malvado, pero también de apariciones de Jesús, Maria, el ángel de la guarda, S.Francesco y otros santos. Durante los éxtasis padre Agostino pudo escuchar "las invocaciones, los quejidos, las alegrías del extasiado, que dialogó con el invisible" (Diario) pp.35-55 en: Padre Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, Ediz. homónimos S.Giovanni Rotondo, pág. 83.:

 "O Jesús, te confío aquel alma... tienes que convertirla.... O Jesús conviertes a aquel hombre.... te ofrezco por él todo yo mismo." y todavía: "O se la haces la gracia o tengo que  cansarte.... Tú tienes que dir de sí.... Si se trata de castigar a los hombres castigame.... Los sacerdotes tienes que ayudarlos.... hasta que se trata de mí incluso hace, pero del otro no... ".

    En otro éxtasis ocurrido el primero diciembre del 1911: 

   Lo quieres "castigar?... No, Jesús, castígame.... no tienes que castigarlo!... no he dicho que quiero ofrecerme por todos"?. 

   Por fin dos días después, el 3 de diciembre: 

   "Cuánto profanaciones en tu santuario... mi Jesús, perdona, baja aquella espada... y si tiene que caer, sólo se encuentra a mi jefe... , yo quiero ser la víctima.... Pues castigas me y no los otros... también mandame al infierno, conque te quieras y se salven todo, todo él....  Castigame, mi Jesús.... Salva todos... mi Jesús, yo me ofrezco a víctima por todos", Cfr Agostino de S.Marco en Lamis, Diario, pp.35-36 en Padre Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, Ediz. omonile S.Giovanni Rotondo, pág. 83. 

   Algunos de estas expresiones de Padre Pio, revueltas hacia su interlocutor invisible, han sido registradas por el mismo Padre Agostino en su Diario, y dan un idea, una respuesta acerca la extraordinaria actividad taumatúrgica de Padre Pio, la potencia invencible de su ruego y de su dolor, la fecundidad extraordinaria de su Misión, el hecho que Dios escucha y casi siempre atiende sus ruegos. En aquellos hay el confín imperceptible entre el amor paternal de Padre Pio por sus hijos espirituales con el deseo de siempre atenderlos, y el Proyecto de Dios que muchas veces elige otras calles diferentes del deseo de los hombres. A todo Padre Pio se inclina adorando la Divina voluntad. Como cuando el 7 de octubre de 1946 pierde a papá Orazio. También aquí, como en la pérdida de la adorada mamá Peppa, su dolor se deslíe y se derrite en el amor totalizador al Padre Celeste. Amor que todo acepta y todo quiere. 

   En los años Cuarenta y Cincuenta la fama de Padre Pio de Pietrelcina alcanza su ápice, también porque la Italia de la posguerra trata de resurgir de los derribos materiales y morales del conflicto. El fraile estigmatizado Gargano se vuelve así un faro de luz y espiritualidad, un "humilde ministro de Dios" en el que el cielo y la tierra semejan tocarse. 

   Está' en estos años que el número de los romeros aumenta con exceso preferido también del extraordinario desarrollo de los medios de comunicación social. La reputación de este "santo" del dos mil llega por todas partes, y de todo el mundo llegan cotidianamente a cientos las cartas directas a lui.  El el 13 de septiembre de 1949, padre Agostino de S.Marco en Lamis, desde siempre amigo y confidente de Padre Pio, apuntan así sobre su diario: "Las cartas llegan a cientos. Hay cartas conmovedoras que suplican gracias y se escribe como de Padre Pio de un santo que sería potente cerca del Dios. Muchas son las cartas que hablan de gracias conseguidas"(Yves Chicon, Padre Pio, una Calle de Misericordia, Ed.Paoline, pág. 261. 

   Desde las dos de la mañana, los fieles se amontonan a las puertas del convento para tener algunas oportunidades de confesarse con Padre Pio en día". Por tanto, A. partir del 1950 para las mujeres y del 1952 para los hombres, se tiene que restablecer en la iglesia del convento el sistema de la reserva por las confesiones. La misma iglesia ya se ha vuelto demasiado apretón para las muchedumbres que a cientos, si no por miles, invaden el Gargano. Estará en el 1954 que los capuchinos decidirán construir un nuevo templo a lado del viejo. 

   Del ministerio sacerdotal ejercitado en el confesionario, se ha dicho mucho. Padre Pio se muestra aparentemente huraño, ruin, duro. Pero dentro de su corazón hay un gran amor a Dios y a las almas que, a precio de su sangre, es decir de sus sufrimientos, él quiere reconciliar con el "Padre misericordioso". Si a veces Padre Pio niega la absolución hay un motivo preciso y debe ser buscado en el hecho que él ve en los penitentes una indiferencia al pecado grave y a la perseverancia en el mal. Don Alessandro Lengua es un penitente de Padre Pio. Un día un amigo suyo, que se es casado, va al fraile para confesarse. Pero en lugar de confesar la relación con una mujer, empieza a hablar de su "crisis espiritual". Sino Padre Pio le dice: "Que crisis espiritual. Tú eres un cerdo y Dios se ha irritado contigo. Vas fuera" (A. Lengua) o.c. p.33 en Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, Y. homónimas, pág. 222. 

   Los corazones de muchas almas son un espejo para Padre Pio. Él lee en los corazones todo lo que el Dios quiere. Un carisma que se enlaza directamente al ministerio de la Confesión, que es una de las actividades primarias del fraile de Pietrelcina. Un día Padre Pio acompaña a los jóvenes frailecillos del seminario seráfico, de que es Director, a pasear por la calle  S.Giovanni Rotondo - Borgo Celano.  El Padre es triste y de repente llora diciendo: "¡Uno de vosotros me ha traspasado el corazón.... Justo esta mañana uno de vosotros ha hecho una comunión sacrílega! Y decir que he sido yo mismo a hacersela durante la misa conventual". A. este apunto uno de los jóvenes frailecillos cae de rodillas y llorando dice: he sido yo". Algún instante después del Padre lo hace levantar y, preguntando a todo de alejarse, queda con el joven seminarista que le confiesa el grave pecado. Inútil decir que el Padre enseguida este frailecillo absuelve del pecado sacrílego y lo reconcilia con Dios. 

   Padre Pio es el hombre del sufrimiento, el "taumaturgo", el "Estigmatizado", el "Sacerdote apóstol del confesionario" y un catequista silencioso de la Santa Misa, pero es un místico de extraordinario tamaño, un "fraile que ruega", M. WINOWSKA, El verdadero rostro de Padre Pio, Y. Paulino, pag.178, como él se define destejo contestando al periodista Attilio Crepas de STAMPA SERA. 

   La espiritualidad de Padre Pio hunde sus raíces en la vida religiosa del pueblo de Pietrelcina, de que él es la Flor más bonita y santa.  Gente simple, aquella del Castillo, el burgo nativo del fraile estigmatizado. Gente que frecuenta la iglesia por orar el rosario y participar con amor en la bendición Eucarística vespertina. 

   El amor a la eucaristía y a la Virgen Maria son los fundamentos de su vida interior. Y luego la devoción al Ángel de la guarda que señala momentos de extraordinaria delicadeza y recíproco cariño. Pero Padre Pio también es muy devoto hacia San José, San Francesco, San Domenico y Santa Caterina de Siena.  Sus cartas les escritas a los Directorios y a hijos espirituales son introducidas por una secuela de carácteres apuntados: I.M.G.I.D.F.C que son las iniciales de Jesús,  Maria, Giuseppe(José), Domenico, Francesco, Caterina, los santos de que invoca la bendición y la protección. 

   Pero al centro del pensamiento, de los sentimientos y de los ruegos ardientes de Padre Pio hay sobre todo ellos: Jesús y Maria. Un culto Eucarístico y Mariano que encuentra cotidianamente, en el convento de S.Giovanni Rotondo, de los momentos de gran amor por la simple liturgia verspertina: la oración del Rosario y la Bendición Eucaristía acompañada por las Visitas al Santo Sacramento y a Maria Santa.  Las palabras vibrantes de ardiente amor con que cada día Él dirige su oración a Jesús Eucarístico, encuentran su significazione en aquella unión mística con el Cristo que presupone en el capuchino estigmatizado la conciencia de encontrarse delante de un Misterio de Amor infinito y misericordioso. 

   Así Padre Pio escribe a Asumida De Tomaso el 4 de enero de 1922: 

   "En el curso del día, cuando no te es permitido de hacer otro, llama a Jesús, también entre todas tus ocupaciones, con gemido resignado del alma y él vendrá y siempre quedará unido con el alma a través de su gracia y su santo amor. Vuela con el espíritu delante del tabernáculo, cuando no puedes irnos con el cuerpo, y, allá, desahoga los ardientes afanes y habla y ruega y abraza al Querido de las almas mejores que si te fuera dado de recibirlo sacramentalmente", Padre Pio, Epistolario LOS, pág. 448. 

   Y como delante de Jesús Eucarístico la representación de la Visita a Jesús Sacramentado, de parte de Padre Pio se hace ardiente, así se hace vibrante su ruego a Maria, antes de impartir la bendición Eucarística ". 

   "La Santa Virgen Maria nos consiga el amor a la cruz, a los padecimientos, a los dolores y a ella que fue la primera a practicar el evangelio en toda su perfección, en toda su severidad, también primera que fuera publicado, incluso nos consiga a y ella desteja nos dé al empujón de venirle enseguida a de acerco. nos Esforzamos nosotros incluso, como muchas almas elegidas, de siempre tener detrás de esta bendita Madre, de caminar siempre acerco a ella, no siendo otra calle que a vida conduce, si no aquel indicada por nuestra Madre: no rehusamos esta calle, nosotros que queremos llegar al termine"(Padre Pio, Epistolario, pag.601, Así le escribió a Padre Agostino el 1° julio del 1915. 

   Sobre la espiritualidad de Padre Pio y sobre su intensa relación afectiva con Jesús y Maria, tenemos el testimonio de uno que lo ha frecuentado mucho: el Jesuita Padre Domenico Mondrone: "Padre Pio "fue empinado en la unión con Dios. Yo querría creerlo entre los más grandes místicos de nuestros días. Modelo excepcional de devoción al Misterio eucarístico y a la Pasión, consiguió que su misa fuera el centro de atracción de las almas le venido a San Giovanni Rotondo. Devoto de la Virgen, la honró cada día con la oración de muchos rosarios"(D. Mondrone) el verdadero tamaño de Padre Pio, o:c: pp.25-26 en Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, Y. homónimas. 

   Estamos en el 1952 y las heridas y las cicatrices de la guerra están gradualmente cicatrizando. La sociedad italiana vive proyectada hacia una nueva estación histórica, no más hecha de ideologías totalitarias, pero de un humanismo cristiano advenedizo y fecundado por los sufrimientos causados por la guerra. La gente trata de conquistar aquel bienestar civil y económico que tendrá su lleno estampido en los años sesenta. Al par de los grandes santuarios del Espíritu, San Giovanni Rotondo se vuelve lugar de rifiugio,di ruego, de espiritualidad, de acogida y de comparación ideal entre la dimensión de fe y una realidad social que es en busca de nuevas referencias éticas, morales y espirituales, por un futuro de esperanza y paz. 

   En su convento Garganico Padre Pio sigue viviendo cotidianamente "absorbido" por su Misión sacerdotal y profética. Y como de una parte se muestra severo verso los que se acercan al sacramento de la Confesión con superficialidad, así de la otra, con ternura extraordinaria, se vuelve hacia los niños. Tenemos al propósito, un testimonio ocular: "Dos amigos de Benevento deciden ir a confesarse a S.Giovanni Rotondo. Uno de ellos cree llevar consigo al nieto (el nieto es Donato Calabrese: yo son) de siete años que frecuenta la segunda elemental. Antes de emprender el viaje, el niño es solicitado por la mamá  a pedir la bendición al fraile estigmatizado: "Apenas te encontrarás frente a Padre Pio - la mamá le recuerda - dile: "Padre, quiero vuestra santa bendición". No no olvidartelo: "Padre, quiero vuestra santa bendición". Las tres personas salen de viaje por Foggia. Luego toman el autobús por el Gargano. Le llegados a San Giovanni Rotondo van a la minúscula iglesia de Santa Maria de las Gracias. El niño junto con el abuelo espera de ver a este fraile barbudo de cuyo tanto ha sentido hablar. El perfume de santidad es perceptible por todos, pero sobre todo por los niños. Ellos, más que los adultos, advierten el atractivo de un hombre de Dios. Y cuando llega el turno del abuelo, el nieto lo acompaña al espacio reservado para los hombres, donde Padre Pio está confesando. Y aquí ocurre el encuentro que se imprimirá por siempre en mi memoria y en aquel de mi abuelo: "De cuanto tiempo no te confiesas?", pregunta Padre Pio al hombre venido desde Benevento. Y él": ¡Padre, son siete, ocho años". A. este apunto a Padre Pio estalla: "Siete, ocho años que no te confiesas! Vas fuera, haces el examen de conciencia, y luego vuelves". Luego al niño: "Y" tú que quieres? Temoroso el niño no logra pronunciar palabra. Entonces el abuelo, todavía mortificado por el reproche, contesta: "Padre, es mi nieto. Quiere vuestra bendición". "Desliendo. entonces, su severa expresión en una dulce sonrisa, padre Pio pone dulcemente su mano llagada sobre el jefe de aquel niño y dice: "Vas, vas, que te bendigo".

   Un acontecimiento importante de la vida de Padre Pio recurre en el 1953. El 22 de enero recuerda el Quincuagésimo aniversario de toma de hábito religiosa. Un día que ve subir sobre el Gargano a mucha gente, hijos espirituales y romero que quieren celebrar los suyos cincuenta años de vida franciscana. En la iglesia de Santa Maria de las Gracias llenada de fieles, Padre Pio renueva una vez más, en las manos del superior provincial, sus votos de pobreza, castidad y obediencia.  Sobre el diario de Padre Agostino de San Marco en Lamis leemos que la renovación de los votos es hecha por el Padre "con todo el transporte de su seráfico ardor, incluido sólo del Dios....  La pequeña iglesia no contuvo la muchedumbre de pueblo... entre muchas demostraciones de admiración, de amor, padre Pio queda en su sencillez y humildad, atribuyendo el todo a la gloria de Dios, Autor de cada bien", Padre Agostino de S.Marco en Lamis, Diario p.215 en Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, y. homónimos S.Giovanni Rotondo, p.366. 

   En este día de fiesta también está presente a S.Giovanni Rotondo el superior general del orden capuchino, padre Benigno de S.Ilario milanés (Fernando de Riese Pio X) Padre Pio de Pietrelcina, y. homónimos S.Giovanni Rotondo, p.366. Con la ocasión también es preparada un estampa-recuerdo con sobre el reverso un ruego compuesto por el mismo Padre Pio. Es la síntesis de su Misión y de su ministerio de Amor: 

   "Cincuenta años de vida religiosa / cincuenta años crucificado sobre la cruz / cincuenta años de fuego devorador / por ti, Señor, por los tuyos rescatados. / Que otro desea mi alma / si no conduzcas todo a Ti / y pacientemente esperar que este fuego devorador / quemas todas mis entrañas en el cupio disuelves"? (Cronicón) ms LOS, ff. 306-309 en Fernando de Riese Pio X, Padre Pio de Pietrelcina, y. homónimos S.Giovanni Rotondo, p.366. 

 

Las etapas de la vida de Padre Pio de Pietrelcina

Una vida para el amor

 

Padre Pio de Pietrelcina Fraile Pio
Sacerdote y victima Pietrelcina nueva Betlem
Es como a Jesús La salida para Foggia
S. Giovanni Rotondo Los collares del Novio
Los médicos llegan La vuelta a la normalidad
Cleonice Morcaldi Mary Pyle, la Americana
Sacerdote y Maestro de espiritualidad Grandes milagros
La profunda humanidad Algunos hechos 
PADRE PIO Y LA VIRGEN MARIA La Virgen de Fatima llega
La Ternura del Padre El ruego y el amor a la Iglesia
Sobre el  Calvario "Seáis constantes y perseverantes"
"Jesús te llene el corazón de todo Él mismo" Bibliografía



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