El 5 agosto del 1959 llega, a S.Giovanni
Rotondo, la estatua de la Virgen de Fatima que es llevada en helicóptero en todas las capitales de provincia. Por S.Giovanni
Rotondo es hecha una excepción. Preparada por una serie de breves catequesis desarrolladas justo de Padre
Pio enfermo, la visita se revela carga de sugestión más allá de que de cariño hacia la Virgen.
Durante la mañana del 6 de agosto el Padre puede bajar a iglesia, deteniéndose más veces, sentado porque agotado y en serio enfermo, delante de la imagen de la Virgen de Fatima. Y, cuál gesto cariñoso de ternura filial ofrece, al blanco simulacro de Maria, la corona del rosario.